martes, 14 de abril de 2009

Efectos de los plaguicidas

RESISTENCIA DE LOS INSECTOS A LOS INSECTICIDAS
El fenómeno de resistencia de las plagas a los pesticidas ha sido observado donde quiera que se utilicen estos productos en forma rutinaria y en la actualidad los especialistas lo aceptan como una consecuencia natural del proceso evolutivo. Plagas que inicialmente fueron susceptibles a dosis bajas de un producto, después de un tiempo de sucesivas aplicaciones, requieren dosis mayores y eventualmente, terminan por no ser afectadas. Aunque unos pocos casos de resistencia han sido registrados para productos inorgánicos, los más notables y de mayor importancia económica son los casos de resistencia a los insecticidas orgánicos modernos, fosforados, clorados, carbamatos y piretroides, así como a los diversos grupos de acaricidas. En el año 1989, la FAO había registrado 504 casos de resistencia especialmente en Dípteros, Lepidópteros, Coleópteros y Acares. Pero la mayoría de los casos de resistencia no son reportados a los organismos especializados.
En principio, el desarrollo de resistencia en una población de insectos se basa en la variabilidad natural que presentan los individuos de esa población a los efectos de un producto. Normalmente unos pocos individuos son capaces de tolerar las dosis que producen la muerte de la gran mayoría de la población. Si se ejerce una presión de selección por medio de sucesivas aplicaciones los individuos susceptibles son eliminados y la población se torna resistente.
Hay que distinguir el concepto de resistencia que es la pérdida de susceptibilidad de una población como consecuencia de las aplicaciones de insecticidas y la tolerancia que es la ausencia de susceptibilidad de una población de insectos a un producto como una característica natural. Si el DDT no mata moscas ni cucarachas en la actualidad se debe a dos fenómenos diferentes: Las moscas han adquirido resistencia en tanto que las cucarachas presentan tolerancia, pues nunca fueron susceptibles al producto.



Niveles de resistencia
La resistencia no se desarrolla al mismo ritmo en todas las poblaciones sometidas a similares presiones de selección. En unos casos la resistencia se desarrolla rápidamente, en otros ocurre en forma progresiva y puede que en algunos casos no se llegue a desarrollar o se produzca en forma muy lenta. Aún dentro de una misma especie se pueden presentar diferencias entre poblaciones aisladas. La explicación está en los múltiples factores que están involucrados en el fenómeno. Según Georghiou y Taylor (1986) hay factores genéticos, como la frecuencia de los alelos de resistencia, el número de alelos involucrados y su condición de dominancia; también intervienen las interacciones entre los alelos de resistencia, el efecto de selecciones previas, por otros pesticidas. Hay factores biológicos y ecológicos, como el número de generaciones por año, el tamaño de la descendencia por generación y las condiciones de monogamia, poligamia y partenogenesis. También hay que considerar las condiciones de aislamiento y migración, monofagia y polifagia. Entre los factores operacionales están la naturaleza química del insecticida, su relación




con productos químicos usados anteriormente y la persistencia de los residuos. También influye el nivel de infestación usado para las aplicaciones, el umbral de selección, el estado de desarrollo del insecto, el modo de aplicación, los límites espaciales de la selección y las selecciones alternativas